KIKO RIVERA

Kiko Rivera: la promesa que no puede dejar de cumplir

El productor musical deberá hacer honor a su palabra.

KIKO RIVERA. Fuente (Twitter)
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Kiko Rivera ha vuelto a nacer; la vida le ha dado una segunda oportunidad al polemiquísimo mediático que hace unas semanas debió ser ingresado de urgencia al hospital tras sufrir un ictus. La afección puso en serio riesgo su bienestar, generando que, por primera vez en mucho tiempo, su hermana y su madre se acercasen a él para desearle una pronta recuperación. Claro que esto no significa que el vínculo haya sido subsanado, pero es, al menos, un primer paso. 

Según fuentes especializadas, el mal que atacó a Kiko Rivera es un derrame cerebral, el cual se manifiesta con problemas para las funciones motoras y cognitivas. Entre las secuelas que puede dejar esta enfermedad, los médicos destacan que la más común es la paralización, sea del rostro o de las extremidades.

Como ya todos sabéis, el hijo de Isabel Pantoja quedó con la mitad de su cara sin movilidad en los primeros días posteriores a su internación. Irene Rosales, su compañera incansable e incondicional, no lo abandonó ni un segundo en su paso por la clínica. Por el contrario, la Miss Jaén 2019 compartió imágenes en las que daba cuenta de su irrompible compromiso con el DJ; cada una de las jornadas que permaneció ingresado, allí estuvo ella para acompañarle.

En Sevilla, a donde se acercó la tonadillera, el cantante descansó en uno de los centros médicos más renombrados. Cuando pudo comenzar a retomar sus actividades, una de las primeras cosas que hizo fue publicar un descargo en su Instagram, tanto para brindar tranquilidad a sus fanáticos como para reflexionar en torno al traumático episodio que le ha tocado vivir.

"He tenido y tengo mucho tiempo para pensar y mi vida ya no volverá a ser la misma", prometía. Aparentemente, los doctores le han recomendado cambiar drásticamente sus hábitos, particularmente aquellos que más le afectan: el sedentarismo y el tabaquismo. Pero esto no es todo; aunque el excolaborador haya pasado un momento tan delicado, se ha visto obligado a soportar el seguimiento mediático y las miles de especulaciones sobre quiénes se habían acercado (y quiénes no) a su hogar para saludarle y brindarle apoyo.

Visiblemente molesto por ello, publicó un comunicado en sus redes en el que pedía que cesase la persecución de las cámaras para poder hacer el proceso de rehabilitación en paz. "Solo soy una persona a la cual le ha dado un ictus. Respétenme y déjenme recuperarme. Váyanse de mi casa; que pueda salir a dar un paseo como me ha mandado el doctor. Mi madre no va a venir y mi hermana muchísimo menos, así que déjenme, os lo pido por favor". Ahora, con las aguas más calmas, se alista para volver al ruedo y cumplir con lo que ha dicho.

Fuente (Instagram)

Día 1 de la vuelta a la normalidad. Gracias Dios por darme una segunda oportunidad, la aprovecharé al máximo, lo prometo.

Sin dudas, la dramática experiencia ha dejado una profunda marca en Kiko Rivera. Ahora, ya es tiempo de comenzar a transformar su cotidianidad para que esto no vuelva a ocurrir. Con su esposa y con sus descendientes, su mayor apoyo, el extertuliano enfrenta esta nueva etapa de su vida colmado de esperanza. Tú, ¿crees que pueda cumplir con su palabra?