JUAN CARLOS I

Se cumplen 60 años de la boda de los reyes Juan Carlos I y Sofía: curiosidades de una día soñado

Los reyes eméritos se casaron el 14 de mayo de 1963 en Atenas.

Rey Juan Carlos I y reina Sofía. Fuente: (Twitter)
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Juan Carlos I y Sofía, los reyes eméritos, celebran hoy el sexagésimo aniversario de bodas. Un evento que se celebró como un auténtico cuento de hadas con cuatro ceremonias y marcaba todo el lujo para una pareja que se había ganado la popularidad de toda Europa. 

El presente de los padres del actual rey de España dista mucho de ese momento. Sin embargo, el 14 de mayo de 1963, Juan Carlos I y su consorte lograban hipnotizar a toda la población con una unión que parecía salida de un sueño. 

Sofía de Grecia y Dinamarca y el monarca español habían coincidido tiempo antes en una fiesta organizada por los Duques de Würtenberg en Stuttgart, Alemania. Aunque el flechazo definitivo ocurrió en Londres y terminó en una boda espectacular donde no faltó lo mejor de la realeza para presentar a los esposos. 

Pese al rechazo de Franco, quien gobernaba por esos años este territorio y se oponía a la heredera griega, lograron unir sus vidas en Atenas, con dos bodas. Una católica como el rey y otra por la religión ortodoxa que practicaba la princesa. 

Amo a la princesa Sofía desde el primer momento en que la vi.

"Es una de las pocas mujeres que conozco capaz de llevar con toda dignidad una corona real", afirmaba don Juan Carlos. Las palabras del rey de España aún suenan hasta el día de hoy como una de las confesiones más románticas de la historia. Una unión que se celebró en la catedral de San Dionisio, a las 10 de la mañana y marcaba una época memorable para todos los españoles. Los conflictos bélicos quedaban en el pasado más doloroso de Europa y eran tiempos donde el lujo y los festejos regresaban a las familias reales. Sin embargo, en nuestro país la situación era más delicada bajo el mando de Francisco Franco.

La que era reconocida como la princesa más bella lograba unirse en matrimonio con el representante monárquico español en una boda llena de curiosidades. Ella pronunciaba el "sí, quiero" en griego, mientras él lo hacía en su idioma para luego asistir a la Basílica de Santa María, para la ceremonia ortodoxa. Doña Sofía optó por una creación del diseñador griego Jean Dessés. Un vestuario de corte princesa, de lamé plateado recubierto de tul y encaje antiguo, con una cola de casi siete metros y coronada con una tiara prusiana, la misma que utilizó doña Letizia en su boda con el primogénito real, Felipe VI.

Mientras tanto, Juan Carlos I usó el traje de teniente de Infantería del Ejército de Tierra, un uniforme discreto de acuerdo a las normas vigentes que esperaban bajar el perfil a la celebración. Todo cerró con un banquete especial donde solo los integrantes de las familias reales pudieron asistir. Poco hacía suponer por esos años que llegarían a las bodas de diamante alejados. Mientras el monarca está radicado en Abu Dabi, Sofía en España restringe al mínimo sus apariciones públicas. El evento queda en los recuerdos de una época dorada, que hoy permanece en la memoria como un evento irrepetible.