LYDIA LOZANO

Lydia Lozano: la increíble razón por la que no quiso ir al funeral de Jesús Mariñas

Kiko Hernández lo dio a conocer y la dejó muy mal ubicada con la familia del periodista.

Lydia Lozano. Fuente: (Twitter).
Escrito en ENTRETENIMIENTO el

Lydia Lozano se ha visto involucrada en una nueva confrontación pública y en pleno directo. Esta vez todo ha girado en torno a un colega que ha fallecido y respecto al cual se ha estado hablando mucho en estos últimos días. La noticia ha afectado a buena parte de España.

Algunas de las figuras que asistieron al tanatorio en homenaje final de Jesús Mariñas fueron Carmen Borrego, Terelu Campos, Belén Rodríguez y Rosa Benito. Quien no ha concurrido ha sido Lydia Lozano, y uno de sus compañeros la ha puesto en evidencia con sus declaraciones.

Hablamos de Kiko Hernández, que en "Sálvame" hizo referencia al asunto. Primero recordó que ella tuvo bonitas palabras para el que acaba de partir de este mundo, "que ha sido tu maestro y que no podías faltar en un día así". Pero también recordó lo que dijo antes.

Es que la colaboradora parece haberse quejado de cómo estaba el clima y habría dicho que no iría. Al escuchar al tertuliano evidenciarla de ese modo, su reacción fue tajante y debieron salir a buscarla, pues quería irse rápidamente de allí. Una frase sobresaliente del mediático dio qué hablar.

Dijiste 'qué cansancio me da ir al funeral'.

Así lo ha asegurado el ex 'GH VIP'. La acusada de inmediato recalcó que "eso fue porque hacía un calor impresionante y después de ir a trabajar no es fácil tomar un taxi". El que contó esto volvió a la carga: "A un amigo se le despide sin pereza, sino no vas", mencionó.

Por su parte, ella echó a llorar y recibió el apoyo de los demás. Luego le hizo saber que le parecía muy mal lo que acababa de hacer. "Lo dije en confianza, me molestaba la mano. Pero dime una sola persona que esté feliz por ir a un último adiós.", manifestó. Decidió abandonar el plató, pero él la siguió para convencerla de regresar.

Intentó acercarse a Lydia Lozano y esta le dijo: "Nada de abrazos. Estoy harta ya". Pero tras varias veces de insistir, él admitió su error: "No lo he hecho con maldad, fue como una risa y ha salido mal. ¿No te equivocas tú? Pues yo también". Al final, él logro tranquilizarla.