SARA CARBONERO

Sara Carbonero: la emotiva carta para el amor de su vida

La modelo ha conmovido a todos con sus palabras.

Sara Carbonero. Fuente: (Twitter).
Escrito en ENTRETENIMIENTO el

Sara Carbonero estuvo por muchos años en pareja con un destacado deportista, con quien vivió cosas maravillosas. También fue con él con quien tuvo a sus dos hijos, Lucas y Martín. Un buen día comunicaron que la relación no iba más y que habían elegido separarse.

Por supuesto, la noticia que involucraba a Sara Carbonero sorprendió a todos y los medios dedicaron extensos artículos a hablar sobre el tema. Después se la vinculó con un artista que viene en auge y es uno de los más destacados de la actualidad, aunque de un perfil muy bajo.

Él es Kiki Morente. Aunque se rumoreó hasta el hartazgo que mantenían un noviazgo, lo cierto es que nunca lo confirmaron ni tampoco hubo evidencias contundentes acerca de ello. A menudo ella recurre a sus redes sociales para compartir con sus admiradores lo que sucede en su vida.

Así lo ha hecho la presentadora este pasado viernes en Instagram, donde dejó un conmovedor escrito dirigido al primero de sus descendientes mencionados, que ha celebrado un año más de vida. "Feliz cumpleaños, manojito de alegría, rebelde con causa. Como ya sabes leer, dejo por aquí una cosa que te escribí hace un tiempo mientras dormías la siesta a orillas del Duero", comienza.

Luego agrega: "Los segundos son de otra pasta, tienen el cielo ganado, son más independientes, espabilados y autosuficientes. Son unos supervivientes. Estamos hartos de escuchar y repetir estas frases. En esto de la maternidad, como en todo, no se debe generalizar, pero es verdad que desde que nacen tienen que ingeniárselas para hacerse su sitio y lograr, sin ellos sospecharlo, que sus hermanos mayores no les vean como el enemigo".

También expresa: "No son los protagonistas de muchas primeras veces de sus papás ni de los temas de conversación en la mesa, se acostumbran a que en el álbum de fotos haya una suya por cada diez del primogénito, aprenden a compartir desde el minuto uno, heredan con alegría ropa y juguetes y se debaten entre imitar y repetir todo lo que hacen los héroes de sus hermanos y forjarse su propia personalidad".

A continuación añade: "Son pacientes, conformistas y conciliadores, pero también fuentes inagotables de energía, unos auténticos terremotos que crecen aprendiendo lo bueno y lo no tanto de los maestros que tienen en casa. Claro que ellos también vienen para enseñarnos, por ejemplo, que si los papás pensamos que lo sabemos todo de ellos estamos muy equivocados".

Por último, Sara Carbonero dice: "O que el amor no solo no se divide, sino que se multiplica por infinito. Que lo que nos funciona con un hijo no tiene por qué hacerlo con otro. Que los retos, emociones y miedos seguirán siendo los mismos y que por mucho que intentemos no repetir los errores cometidos, caeremos en otros diferentes".